Jarabacoa. Productores de café de Jarabacoa advirtieron que la falta de recursos, la escasez de mano de obra y el limitado acompañamiento estatal mantienen estancada la caficultura, una actividad clave para cientos de familias y para la conservación de las fuentes de agua en las zonas montañosas.
Los caficultores aseguran que, pese al potencial de la zona para producir café de calidad, enfrentan dificultades para aumentar la productividad por falta de plantas, fertilizantes, tecnología agrícola y asistencia técnica.
Pedro Tomás Durán, productor de café, explicó que actualmente obtiene alrededor de un quintal por tarea, aunque su meta es alcanzar tres. Sin embargo, afirmó que la falta de recursos impide mejorar la producción.
Durán pidió a las autoridades apoyar a los productores con plantas de café, especialmente para jóvenes interesados en sembrar y garantizar el relevo generacional.
“Si no hay café en las alturas, no habrá agua en las llanuras”, expresó, al advertir que la caficultura también cumple una función ambiental en la protección de las fuentes acuíferas.
Otro de los problemas señalados por los productores es la escasez de mano de obra para la recolección. Según el empresario Juan Manuel Banejas, esta situación provoca pérdidas de hasta un 40 % de la cosecha y afecta la calidad del producto.
Banejas sostuvo que la falta de trabajadores impide recolectar el café a tiempo, lo que ocasiona que parte del fruto caiga al suelo y favorezca la proliferación de plagas como la broca.
De su lado, Reyes Hernández, presidente de la Asociación de Caficultores de Jarabacoa, consideró necesario que el Gobierno apoye a los pequeños productores con plantas, abonos, viveros y acompañamiento técnico.
Los caficultores coincidieron en que el sector necesita una visión más empresarial, mayor capacitación y políticas públicas que permitan elevar la productividad, mejorar la calidad del café dominicano y garantizar la sostenibilidad de la actividad en las montañas.
