ProCompetencia revisó diez procedimientos de contratación realizados por el Servicio Nacional de Salud (SNS) entre 2020 y 2025 y concluyó que la participación histórica de pocos oferentes no basta, por sí sola, para justificar de manera permanente el uso de una modalidad de excepción por exclusividad.
El análisis abarcó contrataciones vinculadas a servicios de nutrición clínica y diálisis peritoneal domiciliaria, y fue elaborado en el marco de la facultad de abogacía de la competencia prevista en la Ley General de Defensa de la Competencia núm. 42-08.
La institución no plantea que las contrataciones analizadas sean automáticamente irregulares, sino que advierte sobre condiciones que, a su juicio, deben ser revisadas para garantizar una mayor concurrencia de proveedores sin afectar la continuidad ni la calidad de los servicios de salud.
¿Qué significa contratar por excepción de exclusividad?
La modalidad de excepción por exclusividad puede utilizarse cuando, por la especialidad de los bienes o servicios requeridos, solo existe un número limitado de proveedores capaces de satisfacer la necesidad, y ese número no puede exceder de cinco.
Precisamente por tratarse de una excepción, ProCompetencia sostiene que su uso debe estar respaldado por estudios previos que demuestren de forma objetiva que la oferta disponible realmente está restringida.
Ese punto es central en el informe.
Según la institución, que durante años hayan participado pocos oferentes en determinados procesos no demuestra necesariamente que no existan otros proveedores potenciales en el mercado.
Por eso recomienda realizar exploraciones más amplias y actualizadas antes de volver a recurrir a la modalidad excepcional.
Información de mercado insuficientemente actualizada
Uno de los principales hallazgos fue la necesidad de fortalecer los estudios de mercado.
ProCompetencia concluyó que la participación histórica de pocos proveedores no sustituye una investigación actualizada sobre quiénes podrían ofrecer el servicio.
En otras palabras, el hecho de que en procesos anteriores hayan participado pocas empresas no significa que el mercado continúe siendo igual años después.
La institución entiende que antes de cada nueva convocatoria debe comprobarse si existen nuevos proveedores, empresas especializadas o alternativas capaces de cumplir los requerimientos.
Plazos de entre seis y ocho días para presentar ofertas
Otro elemento señalado fue el tiempo otorgado a los participantes en algunos procedimientos.
El informe identificó casos en los que los oferentes dispusieron de entre seis y ocho días hábiles para preparar y presentar sus propuestas.
ProCompetencia advierte que esos plazos, combinados con la complejidad técnica de los servicios y los requisitos exigidos, pudieron dificultar la participación de nuevos oferentes.
Una empresa que ya ha participado anteriormente puede tener mayor facilidad para preparar documentación y cumplir exigencias en poco tiempo que un proveedor que intenta ingresar por primera vez.
Por esa razón, la institución recomienda que los plazos sean proporcionales a la naturaleza, complejidad y alcance de cada contratación.
La continuidad del servicio no justifica por sí sola una excepción permanente
Los servicios analizados son sensibles porque están relacionados directamente con la atención de pacientes. Eso explica que el SNS tenga que garantizar continuidad en prestaciones como la nutrición clínica o la diálisis peritoneal domiciliaria.
Pero ProCompetencia hace una distinción importante.
La necesidad de evitar interrupciones puede explicar que las contrataciones sean recurrentes, pero no basta para justificar que cada nuevo proceso se realice automáticamente mediante una modalidad excepcional.
Las condiciones que justifican la exclusividad, señala, deben comprobarse en cada convocatoria. Esto significa determinar nuevamente si realmente existe un número reducido de proveedores capaces de ofrecer el servicio en las condiciones requeridas.
¿Contratar demasiadas cosas juntas limita la competencia?
Otro de los hallazgos se relaciona con la forma en que se estructuran algunos procedimientos.
ProCompetencia observó que determinadas contrataciones agrupan en un mismo proceso prestaciones diferentes, como:
- insumos;
- servicios clínicos;
- personal;
- logística;
- mantenimiento.
La institución advierte que esta agrupación puede reducir el universo de posibles oferentes.
Una empresa puede estar especializada, por ejemplo, en insumos o mantenimiento, pero no tener capacidad para ofrecer simultáneamente personal clínico, logística y otros componentes.
Por eso recomienda evaluar si algunos procedimientos pueden dividirse en lotes o componentes diferenciados, siempre que esa separación no comprometa la calidad, la coordinación o la continuidad de la atención a los pacientes.
¿Qué le recomienda ProCompetencia al SNS?
El organismo formuló varias recomendaciones destinadas a ampliar las posibilidades de participación en futuras contrataciones.
Entre ellas se encuentran realizar estudios de mercado actualizados y, cuando sea pertinente, convocar manifestaciones de interés para identificar posibles proveedores.
También recomienda revisar los tiempos concedidos para presentar ofertas y justificar de manera individual el uso de la modalidad de exclusividad en cada procedimiento.
Otro planteamiento es evaluar si resulta viable dividir las contrataciones en lotes y garantizar que los requisitos técnicos, financieros y documentales sean objetivos y proporcionales al servicio que se quiere contratar.
ProCompetencia también sugirió utilizar herramientas preventivas como Analiza tu Pliego y el Semáforo Colusorio, orientadas a revisar procedimientos e identificar potenciales riesgos para la competencia.
¿Qué busca evitar el informe?
El planteamiento de ProCompetencia parte de un principio: la contratación pública debe procurar que puedan competir todos los proveedores que tengan capacidad real para ofrecer el servicio.
Una mayor concurrencia puede permitir comparar más propuestas y crear mejores condiciones para el uso eficiente de los recursos públicos.
Pero en servicios sanitarios existe además otro elemento que no puede ignorarse: la continuidad de la atención.
Por eso el informe no propone simplemente abrir los procedimientos sin considerar sus características.
La recomendación es compatibilizar una mayor competencia con la calidad y continuidad asistencial.
