Condenan a dos dominicanos en EE.UU. por lavar dinero de una estafa contra ancianos

Esther Santos 9 de septiembre de 2026 9 de septiembre de 2026 Sin comentarios

Dos hombres de nacionalidad dominicana fueron condenados en Estados Unidos a dos años de prisión cada uno por su participación en una conspiración para lavar dinero proveniente de una estafa dirigida contra adultos mayores, conocida comúnmente como la “estafa de los abuelos”.

Los condenados son Luis Alfonso Bisono Rodríguez, de 35 años, y Engels Guillermo Almengot Valerio, de 26, quienes además deberán cumplir tres años de libertad supervisada después de salir de prisión.

La sentencia fue impuesta por la jueza federal Nora Barry Fischer, según informó el fiscal federal Troy Rivetti. Rodríguez residía en Cleveland, Ohio, mientras que Valerio vivía en Paterson, Nueva Jersey. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, ambos se encontraban en el país de manera irregular.

¿Cómo funcionaba la estafa?

Según la información presentada ante el tribunal, el esquema era operado desde la República Dominicana y estaba dirigido principalmente contra personas de edad avanzada en Estados Unidos.

Los estafadores llamaban a las víctimas haciéndose pasar por nietos u otros familiares cercanos que supuestamente atravesaban una emergencia. Con esa historia, pedían dinero de manera urgente.

La presión emocional era una parte esencial del engaño: la víctima creía que un familiar necesitaba ayuda inmediata y entregaba el dinero antes de poder verificar si la situación era real.

Una vez que la persona aceptaba entregar el dinero, los involucrados coordinaban con conductores de servicios de transporte compartido para que acudieran a recoger el efectivo.  Luego, ese dinero era entregado a integrantes de la organización.

Las autoridades señalaron que tanto Rodríguez como Valerio recibieron dinero directamente de esos conductores. Parte de los fondos era depositada en cuentas bancarias y otra parte era enviada mediante transferencias a República Dominicana.

Valerio también coordinaba algunos de los viajes utilizados para recoger el dinero de las víctimas, incluidos trayectos en los que los fondos terminaron siendo entregados a Rodríguez.

¿Por qué fueron condenados por lavado de dinero?

Aunque el dinero provenía de una estafa, el cargo por el que fueron sentenciados fue conspiración para el lavado de dinero.

El lavado de dinero consiste, en términos generales, en realizar operaciones destinadas a mover, ocultar o introducir en el sistema financiero fondos procedentes de actividades delictivas.

En este caso, las autoridades sostuvieron que Rodríguez y Valerio participaron en el proceso mediante la recepción, depósito y transferencia del dinero obtenido de las víctimas.

La acusación no los ubicó necesariamente como quienes realizaban todas las llamadas fraudulentas, sino como participantes en la estructura que permitía movilizar las ganancias de la estafa.

Este tipo de fraude se basa en la suplantación de identidad y la manipulación emocional.

El estafador contacta a una persona mayor y se presenta como un nieto, hijo u otro familiar, o como alguien que supuestamente actúa en su nombre. Después inventa una situación urgente, que puede incluir un arresto, un accidente, una emergencia médica o cualquier circunstancia que requiera dinero inmediato.

El objetivo es evitar que la víctima tenga tiempo de consultar con otros familiares o verificar la historia. Una vez convencida, la persona puede entregar efectivo, realizar transferencias o seguir instrucciones para enviar dinero.

En el caso investigado por las autoridades estadounidenses, el mecanismo incluía incluso el uso de conductores para retirar físicamente el dinero de las víctimas.

La investigación estuvo a cargo del FBI

El caso fue procesado por el fiscal federal adjunto Brendan T. Conway en representación del Gobierno de Estados Unidos. El fiscal federal Troy Rivetti destacó el trabajo de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), que colaboró con numerosos departamentos policiales de distintas partes del país durante la investigación.

Esa coordinación permitió seguir el recorrido del dinero y vincular a los acusados con la recepción y movilización de los fondos.

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