Santo Domingo, RD.– Mientras Haití continúa atrapado entre el dominio de las pandillas, el debilitamiento de sus instituciones y una crisis que amenaza la estabilidad regional, República Dominicana volvió a elevar la presión ante la comunidad internacional para que las decisiones adoptadas por las Naciones Unidas dejen de ser promesas y comiencen a ejecutarse plenamente.
El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, pidió ante el Consejo de Seguridad acelerar el despliegue de la Fuerza de Supresión de Pandillas y renovar el mandato de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití, al advertir que la seguridad es el punto de partida para cualquier recuperación institucional y democrática.
Durante su intervención, el canciller reconoció los avances logrados con la creación de una estructura de mando y el inicio de operaciones sobre el terreno, pero sostuvo que la respuesta continúa limitada por retrasos logísticos y por la falta de despliegue de los contingentes ya comprometidos.
Álvarez señaló que uno de los principales obstáculos es la disponibilidad de transporte aéreo estratégico y exhortó a los países con capacidad para aportarlo a respaldar la misión.
“No debería un obstáculo de naturaleza puramente logística interponerse entre la comunidad internacional y la protección de todo un pueblo”, afirmó.
El funcionario dominicano insistió en que Haití no podrá celebrar elecciones libres y creíbles mientras gran parte de su territorio permanezca bajo el control de grupos armados.
“No serán las elecciones las que producirán la seguridad; será la seguridad la que hará posibles las elecciones”, expresó.
También reclamó la aplicación efectiva del régimen de sanciones contra los cabecillas de las pandillas y contra las redes económicas, políticas y criminales que las financian, les suministran armas o facilitan el lavado de recursos.
Álvarez sostuvo que perseguir únicamente a los líderes visibles de las organizaciones armadas resulta insuficiente si continúan operando quienes sostienen sus estructuras desde dentro y fuera de Haití.
El canciller defendió además el fortalecimiento de la Policía Nacional Haitiana, el sistema judicial y las demás instituciones del Estado, al considerar que una fuerza internacional puede contribuir a recuperar territorios, pero no sustituir permanentemente la responsabilidad de las autoridades haitianas.
República Dominicana planteó como prioridades completar el despliegue de la misión, reforzar el embargo de armas, aplicar las sanciones vigentes y aumentar el apoyo a las instituciones haitianas.
“Ya no necesitamos una nueva estrategia. Necesitamos ejecutar plenamente la que hemos construido”, concluyó Álvarez durante la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.
