Baní, RD.– Los productores de mango de Baní estiman pérdidas superiores a RD$90 millones tras la suspensión de las exportaciones hacia Estados Unidos por la detección de la mosca caribeña de la fruta.
La medida afecta directamente a cerca de un centenar de agricultores en la etapa final de la cosecha y ya provocó una caída aproximada del 50 % en el precio del mango dentro del mercado nacional.
Germán Báez, presidente de la Asociación Banileja de Productores de Mangos, informó que una de las seis empresas empacadoras del país tuvo que detener el envío de 55 contenedores de la variedad Mingolo programados para julio y agosto. También fue cancelado un pedido de 30 contenedores de mango Keitt destinado al mercado estadounidense.
Representantes del sector atribuyen la prohibición a fallas acumuladas en los programas de vigilancia fitosanitaria. Según informaciones vinculadas al informe de las autoridades estadounidenses, fueron encontradas trampas llenas de insectos, colocadas de manera incorrecta y con deficiencias en su mantenimiento, pese a que los reportes oficiales indicaban una presencia nula de la plaga.
También se habría detectado una elevada acumulación de mangos podridos en las fincas, una práctica que favorece la reproducción y propagación del insecto. Productores responsabilizaron al Ministerio de Agricultura por la falta de seguimiento y denunciaron que algunos técnicos trabajaban con atrasos salariales y sin recursos suficientes para desplazarse hasta las plantaciones.
El diputado Luis Báez aseguró que había advertido previamente sobre el deterioro de los controles, mientras el obispo de Baní, monseñor Burgos Brisman, calificó la situación como dolorosa y pidió al Gobierno actuar con urgencia.
Las exportaciones hacia Europa continúan sin restricciones, principalmente con las variedades Keitt y Kent. Sin embargo, los productores solicitaron reforzar la supervisión de las fincas, georreferenciar las trampas, garantizar informes confiables y organizar brigadas para recoger y eliminar las frutas dañadas.
