El director del Observatorio Educativo sostuvo que la falta de continuidad entre gestiones ha impedido consolidar una ruta clara para mejorar el sistema educativo dominicano.
Santo Domingo, República Dominicana. — El director del Observatorio Educativo de Profesores Dominicanos, Juan Valdez, afirmó que Roberto Fulcar fue objeto de “calumnias” que, según dijo, incidieron en su salida del Ministerio de Educación y terminaron afectando la continuidad del proyecto educativo concebido como plan base del actual Gobierno.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa A Primera Hora, transmitido por Telemedios Canal 8 y LASO TV, donde Valdez cuestionó que el sistema educativo dominicano cambie de rumbo cada vez que se sustituye a un ministro.
“El proyecto de educación de este gobierno lo hizo Roberto Fulcar”, expresó Valdez, al señalar que él mismo participó como editor de esa propuesta y que el documento contenía una visión clara sobre las acciones que debían impulsarse en el sector.
El educador recordó que a Fulcar le correspondió dirigir el Ministerio de Educación durante la pandemia del COVID-19, una etapa que obligó al sistema escolar a enfrentar desafíos excepcionales, desde la docencia a distancia hasta la reorganización de los procesos educativos.
Valdez sostuvo que el problema principal no se limita a la figura de un ministro, sino a la falta de continuidad institucional. A su juicio, cada nueva gestión llega al Ministerio de Educación con una agenda propia, en lugar de dar seguimiento a los planes previamente elaborados.
“El problema está en que tú cambias un ministro y todo el que viene viene a inventar, como si el Ministerio de Educación fuera su propiedad privada, su empresa privada”, manifestó.
Según explicó, tras la salida de Fulcar, la gestión de Ángel Hernández no mantuvo plenamente la ruta trazada, y posteriormente Luis Miguel De Camps presentó una nueva propuesta, lo que, a su entender, refleja una práctica que debilita la planificación educativa de largo plazo.
Valdez consideró que esa discontinuidad ha impedido avanzar con mayor firmeza en áreas claves del sistema, como la cobertura escolar, la calidad de los aprendizajes, la formación docente, la infraestructura y la correcta ejecución del presupuesto educativo.
“No son capaces de darle continuidad a las cosas. Los partidos han hecho lo mismo, porque la educación se ha vuelto un botín. Ese 4 % se ha vuelto un botín”, afirmó.
El director del Observatorio Educativo advirtió que mientras la educación sea manejada desde intereses políticos o administrativos de corto plazo, será difícil lograr cambios profundos y sostenibles.
A su juicio, el país necesita una política educativa de Estado, con planificación, seguimiento y continuidad, capaz de mantenerse más allá de los cambios de ministros y de colocar el aprendizaje de los estudiantes como prioridad nacional.
