Santo Domingo.— El Ministerio de Agricultura quedó bajo una auditoría forense de la Cámara de Cuentas, en un proceso que ya se encuentra en fase de campo y que podría terminar en manos de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa si se detectan indicios de irregularidades.
La presidenta de la Cámara de Cuentas, Emma Polanco Melo, confirmó que la auditoría está incluida en el plan del órgano fiscalizador y que sus resultados dependerán de las evidencias levantadas por los equipos técnicos.
El proceso llega en medio de señalamientos sobre permisos de importación de productos agrícolas, construcción de caminos interparcelarios, servicios de roturación y posibles pagos o cubicaciones que ahora deberán ser contrastados con la realidad del mercado y la producción nacional.
La investigación también ocurre después de la renuncia de siete directivos del Ministerio de Agricultura, quienes denunciaron presiones para avalar supuestos actos irregulares dentro de la institución.
Uno de los puntos más sensibles es que la Cámara de Cuentas clasificó como reservada hasta el año 2030 la documentación relacionada con esta investigación, una decisión que aumenta el interés público sobre el alcance real del expediente.
Aunque todavía no hay conclusiones oficiales, la mención de la PEPCA coloca el caso en una dimensión mayor, porque ya no se trata solo de una revisión administrativa, sino de una auditoría que podría derivar en consecuencias penales si se comprueban irregularidades.
El país queda ahora a la espera de si esta investigación se queda en el trámite institucional o si realmente abre una ruta de responsabilidades sobre lo ocurrido en una de las áreas más sensibles del Gobierno, el manejo de la producción agrícola y los recursos vinculados al campo dominicano.
