Santo Domingo. El caso de Darlin Mercado Reyes, muerto durante una intervención policial en la cañada de Guajimía, vuelve a colocar bajo presión la prometida reforma de la Policía Nacional, justo cuando el proyecto de Ley Orgánica de esa institución está próximo a vencer en el Senado.
La iniciativa fue depositada el 8 de diciembre de 2025 y, si no es aprobada antes del 26 de julio, podría perimir al cierre de la actual legislatura ordinaria.
El caso ha reabierto el debate sobre los controles internos de la Policía, el uso de la fuerza, la supervisión de los agentes y la salud mental dentro de la institución.
Uno de los puntos centrales del proyecto plantea que los miembros de la Policía sean sometidos a evaluaciones periódicas de salud mental, no solo al momento de ingresar, sino durante toda su carrera. También contempla controles especiales cuando un agente participe en hechos traumáticos o haga uso de la fuerza.
La muerte de Darlin ha elevado los cuestionamientos, debido a que el cabo imputado por el hecho, José Francisco Moreta Heredia, acumulaba dos suspensiones previas dentro de la institución.
La familia del joven presentó una demanda contra la Policía Nacional, mientras distintos sectores reclaman que el caso no quede impune y que la reforma policial no siga detenida en el Congreso.
El expediente Darlin llega en un momento incómodo para el Senado: aprobar una reforma largamente prometida o dejar que muera justo cuando una nueva tragedia vuelve a demostrar la urgencia de cambiar la institución.
