La medida alcanzaría a estudiantes internacionales que permanezcan en el país mediante el programa de capacitación laboral OPT
Washington, EE. UU.– El Gobierno de Estados Unidos analiza imponer una tarifa de US$100,000 a los estudiantes extranjeros que decidan permanecer en el país para trabajar después de concluir sus estudios universitarios.
La propuesta afectaría el programa de Entrenamiento Práctico Opcional, conocido como OPT, que permite a los graduados internacionales ocupar empleos relacionados con el área en la que completaron su formación académica.
La posible tarifa continúa bajo discusión en el Departamento de Seguridad Nacional y todavía no ha recibido la aprobación definitiva de la Casa Blanca. Tampoco se ha determinado si el costo tendría que ser asumido por los estudiantes o por las empresas que decidan contratarlos.
Actualmente, el OPT permite a los extranjeros trabajar hasta por un año después de graduarse. Los egresados de carreras vinculadas con ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas pueden solicitar una extensión adicional de 24 meses.
Las autoridades estadounidenses también preparan nuevas regulaciones para el funcionamiento del programa, como parte de una revisión más amplia de las políticas migratorias aplicadas a estudiantes internacionales.
En 2024, alrededor de 419,000 extranjeros trabajaban legalmente en Estados Unidos bajo esta modalidad, utilizada principalmente por recién graduados que buscan adquirir experiencia profesional en el país.
La iniciativa podría generar un impacto considerable en universidades, estudiantes y empresas que dependen de profesionales extranjeros, especialmente en sectores tecnológicos, científicos y financieros.
Por el momento, el cobro de US$100,000 permanece como una propuesta en evaluación y no constituye una tarifa vigente.
