Bogotá.— Colombia amaneció con un giro político de alto impacto tras la victoria preliminar de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial, un resultado estrecho que coloca a la derecha radical a las puertas del poder y marca el cierre del ciclo político encabezado por Gustavo Petro.
Con el 99.45 % del conteo preliminar, De la Espriella alcanzó cerca de 12.9 millones de votos, frente a los 12.6 millones obtenidos por Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y figura cercana al proyecto político del petrismo.
La diferencia, de poco más de 255 mil votos, confirma una elección cerrada, polarizada y cargada de tensión política, en la que Colombia decidió entre dos visiones opuestas sobre seguridad, economía, paz y relación con los grupos armados.
De la Espriella, conocido por sus seguidores como “El Tigre”, llegó a la segunda vuelta como candidato del movimiento Defensores de la Patria, con un discurso duro contra la criminalidad y una narrativa de orden que conectó con sectores cansados de la violencia y la incertidumbre institucional.
La jornada estuvo acompañada por observación nacional e internacional, incluida una misión de la OEA, mientras millones de colombianos acudieron a las urnas para escoger al presidente que gobernará el país entre 2026 y 2030.
Gustavo Petro, quien votó por última vez como presidente, aseguró que entregará el poder el 7 de agosto y defendió el estado de la democracia colombiana al cierre de su mandato.
El resultado deja a Colombia ante una nueva etapa política, con un gobierno que promete cambiar el rumbo del país y una oposición de izquierda que, pese a la derrota, conserva una fuerza electoral considerable.
