Santo Domingo. Los cacerolazos volvieron a sentirse por cuarta noche consecutiva en distintos sectores del Gran Santo Domingo, como expresión de rechazo al alto costo de la vida, el precio de los combustibles, la reforma fiscal y cuestionamientos al nuevo Código Penal.
Las manifestaciones se registraron en comunidades como Villa Consuelo, Bella Vista, Sabana Perdida, Los Cacicazgos y la urbanización Juan Pablo Duarte, en Santo Domingo Este, donde residentes hicieron sonar ollas, calderos y otros utensilios desde sus viviendas y calles.
El movimiento ciudadano, impulsado principalmente a través de redes sociales, ha ido ganando fuerza en sectores de clase media y alta, así como en zonas populares, en medio de un clima de malestar por temas económicos, sociales y políticos.
Entre los reclamos también figura el rechazo a lo que algunos manifestantes califican como una “ley mordaza”, en referencia a disposiciones vinculadas al debate sobre libertad de expresión dentro del nuevo Código Penal.
Los cacerolazos se producen en un momento de presión para el Gobierno, marcado por protestas contra los precios, cuestionamientos a la reforma policial y reclamos ciudadanos por mayor respuesta ante el deterioro de las condiciones de vida.
