Santo Domingo, RD. – El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que durante 2026 ha comprado US$415 millones en divisas y no ha realizado ventas de dólares en el mercado spot, en un contexto marcado por una apreciación del peso dominicano frente a la moneda estadounidense.
La institución atribuye este comportamiento al aumento de los flujos de divisas que están ingresando a la economía a través de las exportaciones, el turismo, las remesas y la inversión extranjera directa.
De acuerdo con el Banco Central, el peso dominicano acumula una apreciación de 8.1 % respecto al cierre de 2025 y de 5.4 % en términos interanuales.
La autoridad monetaria explicó que durante el primer semestre de este año las principales actividades generadoras de divisas aportaron alrededor de US$2,800 millones adicionales, aumentando la disponibilidad de dólares en el mercado.
Las exportaciones alcanzaron US$8,746 millones, mientras los ingresos por turismo ascendieron a US$6,716 millones. A esto se sumaron US$6,291 millones por concepto de remesas y US$3,277 millones correspondientes a inversión extranjera directa.
El escenario resulta particular debido a que, en períodos de presión sobre el tipo de cambio, el Banco Central suele intervenir mediante la venta de divisas para moderar movimientos bruscos. En 2026, sin embargo, la institución ha realizado la operación contraria y ha adquirido dólares sin necesidad de vender reservas en el mercado spot.
El BCRD recordó que en 2025 el Fondo Monetario Internacional reclasificó el régimen cambiario dominicano de uno administrado a un esquema de flotación, en el que el valor de la moneda responde principalmente a las condiciones de oferta y demanda.
La entidad aclaró que esta clasificación no elimina su capacidad de intervenir en el mercado cuando se producen episodios de volatilidad que puedan representar riesgos para la inflación o la estabilidad financiera.
Para el cierre de 2026, el Banco Central proyecta que la inflación se mantendrá dentro de su rango meta de 4 % ± 1 % y prevé que las actividades generadoras de divisas continuarán mostrando dinamismo durante el resto del año.
También estima que el déficit de cuenta corriente se ubicará alrededor del 1.3 % del producto interno bruto, mientras que la inversión extranjera directa tendría capacidad para financiar casi tres veces ese desequilibrio.
El comportamiento del mercado cambiario refleja así un escenario distinto al observado en períodos de escasez de divisas: en lugar de colocar dólares para contener aumentos en la tasa de cambio, el Banco Central ha estado comprando moneda estadounidense mientras el peso mantiene una tendencia de apreciación.
