Santo Domingo, RD. – Héctor Valdez Albizu llegó por primera vez a la Gobernación del Banco Central en 1994, cuando Google no existía, Facebook estaba a una década de aparecer, faltaban 13 años para el primer iPhone y 15 para WhatsApp, hoy, más de tres décadas después de aquella designación, sigue siendo la principal figura de la autoridad monetaria dominicana.
Su permanencia ha atravesado gobiernos, crisis económicas, reformas financieras y una revolución tecnológica completa, ocupó el cargo entre 1994 y 2000, regresó en 2004 y desde entonces se ha mantenido de manera ininterrumpida, acumulando alrededor de 28 años efectivos como gobernador.
Ahora, con una nueva renovación hasta 2028, Valdez Albizu se encamina a completar cerca de 30 años al frente del Banco Central, una permanencia poco común dentro del Estado dominicano y que lo convierte en uno de los funcionarios de mayor duración en una posición de alto poder económico.
Durante ese tiempo cambió prácticamente todo alrededor de la institución, la banca pasó de las filas y libretas físicas a las aplicaciones móviles, llegaron las transferencias electrónicas, los pagos digitales, las billeteras virtuales y hasta la inteligencia artificial, mientras el gobernador seguía siendo el mismo.
Para algunos, su permanencia representa estabilidad y confianza en la conducción monetaria, para otros, abre una discusión inevitable sobre la renovación institucional y el peso que puede alcanzar una misma figura cuando permanece durante décadas en uno de los puestos más determinantes de la economía nacional.
