Santo Domingo, RD. – La deuda pública consolidada de República Dominicana alcanzó los US$83,797.9 millones al cierre de junio de 2026, un nivel que representa el 59.5 % del producto interno bruto (PIB) y que evidencia cuánto ha crecido el endeudamiento del Estado durante la última década.
La cifra adquiere mayor dimensión al compararla con la registrada diez años atrás. En ese momento, la deuda consolidada ascendía a US$40,415.9 millones, lo que significa que desde entonces aumentó en US$43,382 millones y prácticamente duplicó su tamaño.
En términos porcentuales, el incremento supera el 107 % en una década. Sin embargo, el crecimiento de la economía ha permitido que el aumento de la deuda respecto al PIB sea menor: pasó de representar el 53.2 % hace diez años al 59.5 % en junio de 2026.
Del monto acumulado actualmente, US$67,370.7 millones corresponden al Sector Público No Financiero, equivalente al 80.4 % de la deuda consolidada, mientras otros US$16,427.2 millones pertenecen al Banco Central de la República Dominicana.
La deuda del Sector Público No Financiero equivale por sí sola al 47.9 % del PIB, mientras las obligaciones correspondientes al Banco Central representan otro 11.7 %.
Pero el tamaño de la deuda no constituye el único indicador relevante. Uno de los elementos que comienza a ejercer mayor presión sobre las finanzas públicas es el costo de los intereses que genera ese endeudamiento.
De acuerdo con las estimaciones contempladas en el presupuesto inicial de 2026, el pago de intereses absorbería aproximadamente el 26.2 % de los ingresos tributarios del Gobierno.
En términos prácticos, esto significa que cerca de uno de cada cuatro pesos recaudados mediante impuestos estaría comprometido para cubrir intereses, antes de considerar otras necesidades del Estado como educación, salud, infraestructura, seguridad o programas sociales.
La evolución de las cifras también plantea una diferencia importante entre observar únicamente la deuda como porcentaje del PIB y analizar cuánto dinero debe destinar anualmente el Estado para mantenerla.
Aunque una economía en crecimiento puede soportar mayores niveles nominales de endeudamiento, un aumento sostenido de los intereses puede reducir progresivamente el espacio disponible para financiar políticas públicas y nuevas inversiones.
El Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (Crees), responsable del análisis divulgado sobre estas cifras, considera que contener el crecimiento de la deuda requerirá mayor disciplina fiscal y control del gasto público.
El comportamiento de los últimos diez años deja así una fotografía clara: República Dominicana tiene hoy una economía considerablemente mayor, pero también carga con más del doble de la deuda pública que registraba una década atrás y con una factura de intereses que consume una porción cada vez más relevante de los ingresos del Estado.
