EL DIRIGENTE AFIRMÓ QUE EL PAÍS IGNORA LAS SEÑALES DE UNA CRISIS CRECIENTE Y RESPONSABILIZÓ AL GOBIERNO Y A TRES EXPRESIDENTES DE ABANDONAR UN PACTO NACIONAL SOBRE HAITÍ
Santo Domingo.– El dirigente político Pelegrín Castillo comparó la situación que enfrenta la República Dominicana ante la crisis haitiana con la tragedia de la discoteca Jet Set, al considerar que las estructuras nacionales presentan señales de agotamiento mientras las autoridades y la sociedad continúan actuando con aparente normalidad.
“Las columnas están reventando y seguimos bailando”, expresó durante una entrevista en el programa A Primera Hora, transmitido por Telemedios, canal 8.
Castillo utilizó la comparación como una metáfora para advertir que diferentes áreas del país estarían siendo sometidas a una presión creciente, mientras desde el Gobierno se mantiene, según afirmó, un discurso que no refleja la magnitud del problema.
El dirigente responsabilizó al actual Gobierno y a tres expresidentes de no sostener un pacto nacional que estableciera políticas públicas permanentes frente a la crisis haitiana. Señaló que el proceso fue detenido después de las presiones ejercidas por el Gobierno de Haití ante las deportaciones realizadas por vía terrestre.
Afirmó que los principales líderes políticos terminaron apartándose de la iniciativa o buscando una salida para no asumirla, bajo el argumento de que se trataba de una propuesta impulsada únicamente por sectores nacionalistas o radicales.
Castillo también aseguró que organismos como las Fuerzas Armadas, el Departamento Nacional de Investigaciones y la Policía Nacional han realizado levantamientos sobre la presencia haitiana en territorio dominicano. Según sus estimaciones, en el país existen alrededor de 470 asentamientos y más de dos millones de nacionales haitianos.
Asimismo, comparó el fenómeno migratorio dominicano con lo ocurrido en Ceuta, territorio español ubicado en el norte de África, al señalar que “en República Dominicana está pasando lo de Ceuta, pero en cámara lenta”. Explicó que se trata de un proceso gradual que en determinados momentos se acelera y en otros se contiene.
Para Castillo, la ausencia de una respuesta nacional coordinada permite que el problema continúe creciendo. Por esa razón, insistió en la necesidad de construir un proyecto nacional fuerte e integrador, capaz de superar las diferencias partidarias y responder a los desafíos que comprometen la estabilidad y la soberanía de la República Dominicana.
