Santo Domingo.– El aumento sostenido de los alimentos está reduciendo las ventas en los principales mercados de la capital y obligando a miles de familias a modificar sus hábitos de consumo para poder ajustarse a presupuestos cada vez más limitados.
Comerciantes de los mercados de Cristo Rey, la Duarte y Villa Consuelo aseguran que la cantidad de compradores ha disminuido durante las últimas semanas, mientras muchos vendedores han optado por reducir sus inventarios para evitar pérdidas por mercancías que no logran colocar a tiempo.
Productos como la batata, el plátano, las carnes, los vegetales y los embutidos registran precios que los consumidores consideran difíciles de asumir. Algunos comerciantes reconocen que, en ocasiones, deben vender por debajo del costo para evitar que los alimentos se dañen.
La situación también afecta directamente a los compradores, quienes aseguran que ahora necesitan invertir mucho más dinero para llevar menos productos a sus hogares. Ante esta realidad, muchas familias están reduciendo cantidades, sustituyendo alimentos y buscando opciones más económicas.
Vendedores de carnes y pollos también reportan una caída en la demanda, debido a que los clientes compran porciones más pequeñas o solicitan rebajas constantemente.
De acuerdo con datos del Banco Central, el costo promedio de la canasta básica familiar alcanzó los RD$49,268.36 en mayo de 2026, reflejando un incremento de RD$534.08 desde el inicio del año.
Mientras los precios continúan aumentando, comerciantes y consumidores coinciden en una misma realidad: el dinero ya no alcanza para comprar ni vender como antes.
