Santo Domingo, RD. – En medio de la creciente tensión diplomática entre República Dominicana y Cuba, el embajador cubano en Santo Domingo, Ángel Arzuaga Reyes, aseguró que los vínculos históricos entre ambos pueblos permanecerán por encima de las diferencias surgidas entre sus gobiernos.
Las declaraciones se producen luego de que el Gobierno dominicano solicitara el retiro de nueve miembros de la misión diplomática cubana y sus familiares, una decisión cuyas razones permanecen bajo reserva y que ha generado cuestionamientos sobre el rumbo de las relaciones bilaterales.
Durante un acto celebrado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con motivo del centenario del nacimiento de Fidel Castro, Arzuaga Reyes evitó confrontar directamente la decisión dominicana, pero envió un mensaje de cercanía hacia el país.
“Siempre estaremos juntos, y nunca le haremos daño a este pueblo”, expresó el diplomático, quien agradeció además la relación histórica entre Cuba y República Dominicana.
Al ser cuestionado por periodistas sobre la salida de los funcionarios cubanos, el embajador se limitó a señalar que se trataba de “un día de celebración, no de otra cosa”, evitando profundizar sobre el conflicto.
La posición más dura llegó posteriormente desde La Habana, donde la Cancillería cubana calificó como “injustificada” la decisión dominicana y aseguró que los funcionarios afectados habían actuado conforme a la Convención de Viena y las leyes del país.
El Gobierno cubano fue más lejos y atribuyó la medida a presiones de Estados Unidos, acusando a República Dominicana de alinearse con la política de Washington hacia la isla, además de advertir que la decisión “lesiona sensiblemente” las relaciones entre ambos gobiernos.
Pese al choque, Cuba dejó claro que pretende separar las diferencias políticas de los vínculos históricos entre ambos pueblos, una posición similar a la expresada por su embajador en Santo Domingo.
El episodio mantiene abiertas las relaciones diplomáticas, pero evidencia un enfriamiento que ya trasciende el terreno protocolar, mientras República Dominicana guarda silencio sobre las razones que llevaron a reducir la representación cubana y La Habana responsabiliza directamente a Washington por el deterioro del vínculo.
